NORMA, la colección de moda reciclada y sin resuduos

Adoptaunaprenda, tienda viguesa que trabaja dando una segunda vida a la ropa que ya no usamos, presenta su colección NORMA, un cojunto de prendas vaqueras basadas en el upcycling: la utilización de materiales reciclables para crear piezas con mayor valor que las originales. 

Trabajar para hacer de los residuos algo bello y con nueva vida es la premisa desde la que nace la primera colección de prendas transformadas propuesta por el proyecto de moda sostenible Adoptaunaprenda. Esta empresa viguesa es conocida por rescatar poezas de ropa que ya no usamos y ponerlas a la venta contando su historia para que su nuevo dueño la continúe. Un proyecto de reciclaje que incide en la conexión emocional que mantenemos con nuestros armarios y la potencia para aumentar la durabilidad de las prendas, ligada a modas antes que a la calidad de las mismas.

El nuevo proyecto de Adoptaunaprenda es algo distinto, ya que esta vez se han propuesto reciclar prendas para crear nuevas, basadas en criterios de supraciclaje y residuo cero. Para conseguirlo, han aprovechando todos los trozos, piezas y hasta hilos de cada una de las prendas que iban transformando. Las creadoras son Sara Vigo, diseñadora y estilista, y Noemí Díaz, diseñadora, fotógrafa y creadora de Adoptaunaprenda, que expresan haber encontrado en su entorno la motivación para crear NORMA. ‘Como gallegas, sentimos que tenemos una responsabilidad extra en la defensa de nuestro entorno y no queremos contribuir a crear más prendas que acaben dañando nuestros mares’

NORMA debe su nombre a la autoimposición de tres directrices que marcaron el proceso creativo: 

  1. Trabajo con prendas denim ya existentes y que se encontraban guardadas en sus armarios.
  2. Dotar de una segunda vida en la que las prendas tengan un valor superior al actual.
  3. Residuo cero, en el diseño y en la confección.

Las artífices explican que estas normas, lejos de coartar su creatividad, la han potenciado, permitiéndoles crear piezas mucho más atractivas que si hubiesen tenido libertad total. 

Las prendas de esta colección son únicas y están numeradas como si de pequeñas obras de arte se tratasen. No hay duda de que se trata de un producto artesanal, ya que ellas mismas se han encargado de todas las fases que implican la creación de la colección: desde la idea, pasando por el diseño y confección, hasta las labores de fotografía o comunicación. 

El próximo jueves 1 de Agosto, se presentará esta nueva colección urbana con un desfile y performance en la calle Ferrería y Plaza “del Abanico” (Subida á Costa, Vigo). El evento finalizará en Espacio Nido (Ferrería 25, bajo) donde los asistentes podrán probarse las prendas e incluso adquirirlas una vez finalizada la puesta en escena. 

La Canalla: Pura emoción por el arte trasladada a prendas de vestir

La energía emana por los poros de esta pareja de hermanos que en otoño cumplen 20 años al frente de La Canalla. Una de las marcas de ropa seguramente más canallas del panorama gallego, pues a sus diseños no les falta atrevimiento, originalidad y sobre todo reivindicación.

Patricia y Fran Soto son los creadores de la marca de moda sostenible ‘La Canalla’ que en otoño cumplirá 20 años.

ROPA QUE HABLA
Reivindican una moda a medida que se adapte a la diversidad de los cuerpos de mujer, apuestan también por la sostenibilidad y están en contra de los cánones establecidos y las tendencias repetitivas. “La ropa cumple dos objetivos. Por una parte la vestimos por la necesidad de cubrirnos ante las inclemencias meteorológicas, pero por otra parte con la ropa también nos comunicamos, es una forma de expresión más”, explican los hermanos Soto y agregan que “este concepto está cada vez más diluido, la moda es resultado de lo que pasa en la sociedad”. En una sociedad en la que impera el Fast Fashion es complicado encontrar estilismos con personalidad propia. Pero explorando nos topamos con proyectos como el de estos dos vigueses, que trabajan a medida: “no nos gusta que la talla aleje a alguien de una marca, en este caso la nuestra. Un pantalón sienta bien si el patrón está bien hecho”, aseguran.

“TENEMOS POCO DE EMPRESARIOS”
Patricia, que tiene estudios en diseño de moda, y Fran, licenciado en filología inglesa, disfrutan desde jóvenes trabajando juntos, haciendo cosas de manera artesanal. La Canalla comenzó creando el vestuario para obras de teatro, las nociones en diseño de Patricia se complementaban bien con los estudios en filología de Fran, que hacía un análisis en profundidad de la obra para saber cómo caracterizar a los personajes. Aunque nunca han abandonado esta labor y han trabajado para reconocidas compañías como La Fura Dels Baus, poco a poco fueron evolucionando hacia una moda de vestir. Eso sí, su público es tan diverso como sus creaciones. “Tenemos clientes de los 17 a los 87 años, el único denominador común que tienen es la emocionalidad por la ropa”, señalan. Admiten que el grosso de sus clientes se mueve entre los 30 y 40 años porque son también los que tienen la capacidad adquisitiva para permitírselo, aunque como explican “al inicio éramos más caros de lo que somos ahora”. Sus prendas en colección oscilan de los 30 a los 150/200€, un precio que muchas veces se queda por debajo de lo real si valoran las horas de dedicación que les ha llevado hacerlos, pero como ellos mismos apuntan “somos más emocionales que empresarios”. Y la emoción es algo que no dejas de palpar desde que entras en su taller. Los Soto se desviven por lo que hacen y esa pasión la trasmiten a través de sus creaciones, su espacio de trabajo y su forma de hablar.
Durante varios años regentaron una tienda de La Canalla en el centro de Vigo, pero hace unos años que la cerraron y desde entonces trabajan en un estudio atelier en el que reciben a sus clientes. Para no perder el contacto con el público participan en numerosas ferias y eventos relacionados con la moda y el arte. Hoy en día trabajan principalmente a través de tres vías:
• Van creando todo el tiempo su propia colección en la que no existen temporadas, se trata de una moda atemporal que venden a través de Fairchanges.
• Hacen encargos a medida: proponen tejidos, preguntan las inquietudes al cliente, se fijan en los diseñadores que le gustan.
• Rescate: Consiste en contemporaneizar prendas que les trae la gente.

En el taller de la Canalla, situado en una céntrica calle de Vigo, dan rienda suelta a su imaginación y atienden a sus clientes.
En el taller de la Canalla, situado en una céntrica calle de Vigo, dan rienda suelta a su imaginación y atienden a sus clientes.

EN LOS GENES
La Canalla ha ido evolucionando al tiempo que ellos han ido creciendo: “es un proyecto de vida desde el inicio, no es un proyecto empresarial. Se trata de vivir con lo que te hace feliz”. Ambos tienen claro que su madre, María, ha jugado un papel fundamental en lo que es la Canalla hoy en día. “Desde pequeñitos nos ponía con ella a ayudarla a calcetar, coser… lo que hiciera falta. Hemos entendido la costura desde el concepto de juego no como un trabajo y eso ha sido fundamental”. Por otra parte, su padre era tapicero y de él han heredado el amor por las telas y su creatividad. A sus 84 años, María todavía continúa ayudándoles en el taller, los hermanos señalan que si algo les fascina de su madre es que a su edad conserve la capacidad para sorprenderse.

Por: Tamara Novoa