Gafas de Nardaya elaboradas en madera combinada con cerámica.

Gafas de autor, artesanía ecológica para ver con claridad

Las gafas de madera hechas artesanalmente estarán muy presentes en BioCultura Madrid. Las marcas Nardaya y Moler participarán en la gran feria ‘bio’ y presentarán diseños únicos a la par que originales. Hablamos con Iñaki Uribesalgo, creador de Nardaya, y con Víctor J. López Camuñas, de Moler.

¿Cómo nace el proyecto…?

Nardaya: Una serie de factores se alinearon de manera que surgieron  las dos primeras gafas. Cada día despierta un@ Nardaya, porque el significado de esta marca es la superación  continua  de pequeñas metas  para conseguir  triunfos. En mi caso  no conformarse  y  buscar  retos e  inspiración,  apuntando siempre hacia la búsqueda de nuevos límites dentro de mi taller y de la vida en general. Cada día estamos obligados a superar pequeñas o grandes dificultades a lo largo de la vida… conseguirlo…

Moler: Pasamos de diseñar y fabricar muebles a hacerlo con gafas en un momento en el que la empresa que había montada como tal de muebles y decoración se tuvo que cerrar y vino un familiar con otro amigo suyo con esta nueva idea.

Gafas de Nardaya elaboradas en madera combinada con cerámica.
Gafas de Nardaya elaboradas en madera combinada con cerámica.

LAS MADERAS

Habladnos de las maderas…

Nardaya: Utilizamos cualquier madera, recogemos madera del bosque para consumo propio con el beneficio que ello aporta al monte. Rechazando así el lote de madera que nos corresponde.  Pero, bueno, la gestión forestal es otra pelea.  También utilizo madera libre de tala lo que sería el sobrante de alguna carpintería,  restos de carpinterías que ya cerraron hace años y pago a almacenes donde compran la madera procedente de bosques sostenibles.

Moler: Pues desde el inicio trabajamos con ébano macassar y con zebrano. El ebanista lo tuvo muy claro. Además, al igual que en by Móler, empezamos con sobrantes que teníamos de la época de los muebles y la decoración, hasta que se acabaron y nos tocó volver a buscar. Estas dos, son maderas exóticas, la madera de ébano exótico procede de donde su nombre, de Macassar (Indonesia), son maderas tropicales.

Procedencia de la madera de zebrano (tal como pone en nuestra web www.moler.es): América y Sudamérica; Brasil y Costa Rica. Originaria de la zona centro y oeste del continente africano (Camerún, Gabón).

Después añadimos unas maderas más flojas que venían tintadas de diferentes colores para comercializarnos más. No nos gustó y ya no hemos vuelto con eso. Luego hemos añadido recientemente palo rosa y palisandro. El palo rosa bien, aunque es difícil. El palisandro no nos gusta nada, aunque siempre hay gente a la que sí. El palisandro tiene diferentes procedencias.

Gafas de Moler elaboradas en madera combinada con cerámica.
Gafas de Moler elaboradas en madera.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Trabajáis de forma artesanal

Nardaya: Vivimos en el país de “cocinemos”,  parece que sólo quieren ese oficio en este país, lo que está haciendo desaparecer el resto de oficios. Todo se fabrica en países con un bajo o nulo perfil hacia los derechos  sociales y respeto  sobre sus trabajadores. Además,  aquí  no se educa para comprar de forma inteligente.

Nosotros utilizamos un proceso artesanal que yo lo llamaría  Artesanía   Extrem.  Si no fuera de esta manera sería imposible  mantener una línea de producción con más de 25 modelos  y tantas versiones de cada modelo, imposible presentarme en cada feria con colecciones exclusivas.   Esto me lleva a invertir entre 3  y más de 25 horas por gafa, a un precio realmente competitivo  frente a procesos industriales que dan más valor a la gestión de marca que al producto.  El hacerlas a mano una a una me  permite mucha creatividad,  poder recordar cada gafa dónde la vendí y tener mi propio sello de identidad.

Moler: El proceso es casi en su totalidad artesanal, digamos que sobre un 90% o más es a mano y, si usamos alguna máquina, son máquinas artesanas, convencionales de carpintería y ebanistería que las tienes que utilizar también ayudándote con las manos, controlando el manejo de ellas y de las piezas que están sostenidas y movidas con las manos.

BIOCULTURA

BioCultura Madrid…

Nardaya: Lo primero y más importante un rendimiento económico que nos permita volver el año que viene.  Nuestro enfoque por el momento es poder ofrecer directamente este producto al público sin incrementarle costes de intermediarios.

Moler: Esperamos que la gente que acuda, sea ya un público enfocado a lo que hacemos y que valore de verdad este tipo de iniciativas y puestas en acción. Que eso parece que no, pero es muy complicado encontrar.

En Nardaya habéis diseñado una línea en la que combináis la madera con cerámica ¿Cómo se os ocurrió?

Y también con acetato, tela, metal, fibra de carbono y cuerno de búfalo. La idea surge de la necesidad de empoderamiento de la artesanía ante la agresión continua que sufrimos los artesanos cada vez que se anuncian ferias de artesanía y te encuentras con personas que no producen sus propias creaciones y se dedican al mercadeo empobreciendo cada vez más al artesano y la artesanía.  Es por culpa de la mala gestión que se hace por parte de las administraciones, donde la artesanía se ha convertido  en  un campo de batalla donde se permite casi todo.

La parte de cerámica la hace Idurre, compañera artesana de segunda generación con mucho gusto y dosis de innovación.

TOMA NOTA

NARDAYA
www.nardaya.es
info@nardaya.es

MOLER
www.moler.es
info@moler.es

Patricia Bautista en su taller de zuecos en el Poble Nou de Barcelona

d Zueco, zuecos coloristas para las nuevas generaciones

La tienda taller de Patricia Bautista, ubicada en el antiguo barrio marinero del Poble Nou (BCN), es colorida y cada detalle está cuidado a la perfección. Nada más entrar, el visitante se encuentra de frente una considerable colección de zuecos artesanales de diferentes colores y tejidos que lo reciben a modo de carta de presentación. El espacio lo completa un amplio taller en el que Patricia da rienda suelta a su imaginación para hacer del zueco un complemento de moda actual.

DE TRADICIÓN ZAPATERA

Zuecos elaborados con madera de bosques controlados y piel de curtición vegetal.
Zuecos elaborados con madera de bosques controlados y piel de curtición vegetal.

Sus dotes como artesana le vienen en la sangre. Su abuelo era zapatero y su madre siempre le explicaba cómo trabajaba… “Desde pequeña recibí el amor por el mundo de los zapatos”, explica Patricia. Tras formarse con dos de los mejores zapateros de Barcelona como son Pitu Cunillera i Carlos Piñol quiso apostar por su propio proyecto. “Con ellos aprendí todo lo que sé. Pero eran zapatos dirigidos a un público más bien masculino y con un toque clásico, con un alto nivel adquisitivo y que se alejaba bastante de lo que yo hacía, que era más bien colorista”. En 2014 nace d Zueco. Tras investigar mucho, se dio cuenta de que realizar un par de zapatos era un trabajo muy laborioso y por tanto muy costoso y aunque le apasionaba el proceso, a nivel ético no acababa de conectar con la idea de que solo unos pocos tuvieran acceso a sus zapatos. “Una de las partes más complejas de hacer del zapato es la suela. En el caso del zueco trabajamos siempre con un modelo único de suela”, comenta la artesana. El zueco tiene además, para Patricia, un valor sentimental, “mis hermanas y yo de peques llevábamos zuecos porque hubo una moda. Más adelante los buscábamos y no los encontrábamos en ninguna parte y fue entonces cuando se me encendió la lucecita”, señala.

MATERIALES ECOLÓGICOS

Materiales que se utilizan en la elaboración de unos dZueco
Materiales que se utilizan en la elaboración de unos d Zueco.

Patricia parte de un mismo modelo para elaborar todos sus zuecos: la suela es de madera de pino de bosques controlados a la que añade una crepelina antideslizante. Todos los zuecos están elaborados en piel de curtición vegetal que después pinta a mano o forra con tela. En todo el proceso de fabricación la joven intenta ser lo más respetuosa con el medio ambiente posible.  Aunque tiene varios modelos en stock, la artesana trabaja ‘on demand’. “Todo el mundo está invitado a venir a mi taller o incluso escribirme y pedir los zuecos con el diseño que más le guste, incluso puede traer una tela que ya no utilice y la reciclamos para forrar los zuecos”, comenta Patricia, que además señala que una de las cosas que más le gusta es el contacto con la gente, saber qué opinan de sus zuecos y conocer sus opiniones para poder mejorarlos o adaptarlos a las necesidades de cada uno.

PUNTOS DE VENTA

Por el momento no distribuye sus zuecos en ninguna tienda porque no quiere subirlos de precio (ahora mismo oscilan entre 60 -80€), por lo que la forma de adquirirlos es visitando su atelier, a través de su página web www.dzueco.com , o directamente en alguna de las ferias o mercados en los que participa.

Caboclo: Una aventura social y ecológica

El sueño de los hermanos Lima, Leo y Juliano se hizo realidad en 2007. Un año antes, y dentro de su filosofía, ya comenzaron a trabajar con “joyería” realizada con semillas de diferentes pueblos de Brasil. Pero su deseo de rescatar la fabricación artesanal de las culturas antiguas, que se estaba perdiendo a pasos agigantados, hizo que se pusieran en marcha y estudiaran la posibilidad de hacer resurgir toda una tradición cuyo resultado fue Caboclo. La presentación de unas sandalias realizadas bajo los siguientes criterios: un buen diseño, utilización de materiales reciclados, hechas a mano y con un trasfondo social. Con dos tiendas en el Gótico de Barcelona empezaron la andadura que se extendió por diferentes ciudades de España y después se internacionalizó a otros países, principalmente Europa, EEUU y Japón. Hablamos con Juliano para que nos explique más sobre los proyectos actuales y futuros.

Juliano Lima en su tienda Caboclo de Barcelona.
Juliano Lima en su tienda Caboclo de Barcelona.

¿Cómo surge la idea de apostar por la moda sostenible, ecológica y social?

Decidimos apostar por el trabajo artesanal, pero también dando la misma importancia a la materia prima usada. Caboclo tiene una trayectoria de 11 años y cuando empezamos,   la moda sostenible tampoco era  tan popular como es ahora. Pero para nosotros, siempre nos pareció la manera más congruente de montar una empresa de moda. El consumo es el mayor poder que tenemos,  y a día de hoy vale más que nuestro voto; y sí, nuestra misión era intentar incentivar a las personas a consumir de una manera humana y más sostenible, porque si cambiamos la forma de consumir las empresas se verán obligadas a cambiar sus propuestas.

¿Qué tipo de tejidos utilizáis?

Utilizamos cuero natural, curtido en procesos naturales 24 veces más lentos que el industrial y reciclamos neumáticos de coches para las suelas.

Cuéntanos cómo es el proceso de creación y elaboración.

Tenemos una línea muy sobria de zapatos y sandalias. Nuestra mayor línea de pensamiento es desarrollar un zapato de cuero que pueda ser bonito hoy y de aquí a 10 años… diseño minimalista y sencillo que se pueda usar en diferentes ocasiones; por ejemplo, nos gusta mucho lo antiguo, pero también nos fijamos en la calle donde observamos las tendencias, de ahí la inspiración a la hora de diseñar. Cada uno de nuestros zapatos está realizado a mano en Brasil por nuestros artesanos. Es una premisa básica, la elaboración y la materia prima vienen determinadas sobre la creación; de nada sirve dibujar un zapato sobre papel si es imposible producirlo artesanalmente. Nuestras colecciones son un proceso entre los maestros artesanos y nosotros, unimos la técnica con la creación.

¿Trabajáis con alguna certificación? ¿Contáis con ayudas en Brasil?

No trabajamos con ninguna certificadora ni tenemos ayudas del Gobierno de Brasil; tampoco en España están por la labor. El tema de la certificación, desafortunadamente,  es muy cara de obtener: mandar a una empresa europea o estadounidense para que nos den la certificación tiene un coste sin sentido. Creemos en el trabajo de nuestros artesanos y los materiales que utilizan, ese es nuestro mejor certificado.

Sandalias Caboclo para mujer elaboradas con cuero natural y neumáticos reciclados.
Sandalias Caboclo para mujer, elaboradas con cuero natural y neumáticos reciclados.

¿Cuáles son los principales problemas que habéis encontrado para sacar adelante un proyecto como el vuestro?

Todas las grandes empresas de moda tienen una subvención enorme de los gobiernos. La forma en que está siendo desarrollada la moda en los últimos 15 años es de las industrias, que además de poderosas, están entre las que más contaminan, aunque el comprador no lo sepa. Las grandes multinacionales han hecho mucho daño a la mentalidad del consumidor actual, hacen creer que una camisa cuesta 6 euros o un zapato 30 euros, y esto es lo más difícil de explicar al posible comprador: es de locos, para que alguien use una camisa de H&M, Zara o Primark, hay alguien pagando muy caro en alguna parte del mundo, sin olvidar el terrible impacto ecológico que con sus acciones provocan. Toda esta masa de ropa acaba enterrada en los vertederos y con ello sus químicos, que se meten en las entrañas de la tierra, matando poco a poco nuestro planeta.

¿Has percibido un cambio en el comprador? ¿Una mayor preocupación por lo que adquieren?

Sin duda sí. Hoy, con toda la información que hay sobre el problema de la Fast-Fashion y también la conciencia de que tu piel es el mayor órgano de tu cuerpo, la gente ya no quiere solamente comprar verdura ecológica o utilizar cosmética con certificación. Saben que la moda es una importante manera de expresar sus ideales a través de su ropa del día a día. Muchos clientes dejan de comprar en grandes cadenas para volver a mercados a buscar cosas vintage.

Más allá de la concienciación de la población que corre a cargo de asociaciones o de productores como vosotros, ¿creéis que es necesaria una regulación?

Regular va con política y hasta ahora política va con la gran empresa. ¿Quién lo regularía? ¿Iniciativas pequeñas como nosotros o grandes firmas tipo Inditex? Nunca la moda vivió un monopolio tan grande. Yo creo más en las personas y en el poder de la información para que los propios consumidores sean los que regulen el mercado.

Tenemos el hándicap de que el coste de las prendas ecológicas o sostenibles continúa siendo una barrera para el crecimiento del sector. ¿Qué futuro le deparas? ¿Crees que el cambio de hábitos en la población hará que bajen los precios al aumentar el consumo?

Todo producto tiene un coste real y éste debe ser valorado por su trabajo y dedicación. Lo más importante aquí es saber que ese coste social y ecológico de tu producción son aquellos que repercuten en la elaboración de un producto. Las personas somos parte del ecosistema y desarrollar productos verdes que no miren a los trabajadores involucrados en el proceso de producción, sería mirar a otro lado. En este momento sí que puede ser una barrera el precio, aunque si conocemos el producto sabemos que su calidad es muy superior. Las grandes empresas ven que esa porción no pueden perderla y se están apuntando al carro de lo verde, pero usando los mismos métodos que en el resto de su fabricación. Cada vez más, el consumidor está mucho más informado y sabrá que sus hábitos serán determinantes para cambiar el sistema. El futuro no será la compra de un producto, será la compra de una historia.

Por: J.Carlos Moreno, Director Técnico de BioCultura y responsable de Planeta Moda.